Trabajar la música en Primaria puede ser mucho más que aprender canciones o conocer las notas musicales. Las actividades musicales para niños de Primaria permiten trabajar el ritmo, la escucha, la creatividad y la expresión corporal de una forma práctica y divertida.
Además, utilizar música del mundo para niños es una excelente manera de acercar a los alumnos a diferentes culturas, países, instrumentos y estilos musicales. A través de canciones, ritmos y juegos, los alumnos pueden descubrir que la música es una forma de expresión presente en todas las culturas.
En este artículo encontrarás 5 actividades musicales para Primaria que puedes adaptar fácilmente al aula para trabajar las músicas del mundo de una manera participativa, haciendo que los alumnos escuchen, canten, toquen, se muevan y descubran nuevas formas de hacer música.
Las actividades musicales para Primaria son una excelente forma de trabajar la escucha, el ritmo, la expresión corporal, la creatividad y el conocimiento de otras culturas. A través de juegos, canciones, instrumentos y músicas del mundo, los alumnos pueden aprender de una manera práctica y participativa.
1. Viajar por el mundo a través de la música
Una de las actividades más sencillas consiste en crear un mapa musical del mundo.
Esta actividad de música del mundo en Primaria permite a los alumnos descubrir diferentes culturas a través de sus canciones, ritmos y estilos musicales. Conocer cómo se expresa la música en distintos lugares del planeta ayuda a desarrollar la escucha, la curiosidad y el respeto por otras culturas.
Elige diferentes países o regiones y busca una canción, un ritmo o un instrumento característico de cada lugar. Después, sitúa cada uno en un mapa.
Por ejemplo:
- Argentina: tango.
- Jamaica: reggae.
- Estados Unidos: rap.
- India: instrumentos y músicas tradicionales.
- España: flamenco y otras músicas tradicionales.
Los alumnos pueden escuchar pequeños fragmentos musicales e intentar descubrir de dónde procede cada uno.
Después podéis hablar sobre el país, su cultura, sus instrumentos y las características de esa música.
De esta manera, una actividad musical se convierte también en una forma de trabajar geografía, cultura y diversidad.
Una variante muy divertida
Puedes convertir la actividad en un juego.
El profesor reproduce un fragmento musical sin decir su procedencia y los alumnos tienen que intentar localizarlo en el mapa.
No importa que no acierten siempre. Lo interesante es que aprendan a escuchar y que sientan curiosidad por descubrir qué hay detrás de cada música.
2. Descubrir instrumentos musicales del mundo
Otra actividad muy interesante consiste en presentar a los alumnos instrumentos musicales procedentes de diferentes lugares del mundo.
Conocer los instrumentos musicales del mundo es una forma muy atractiva de acercar a los alumnos a otras culturas. En Primaria, descubrir cómo son, cómo se tocan y qué sonidos producen instrumentos de diferentes países convierte el aprendizaje musical en una experiencia participativa y llena de curiosidad.
No es necesario disponer físicamente de todos ellos. Se pueden utilizar fotografías, vídeos o grabaciones de sonido para descubrir cómo son y cómo suenan.
Podemos presentar instrumentos como:
- la kalimba;
- el cajón;
- el bansuri;
- el sitar;
- el djembe;
- el didyeridú;
- diferentes instrumentos de cuerda y percusión.
Después podemos realizar un pequeño juego:
¿Qué instrumento está sonando?
El profesor reproduce el sonido de un instrumento sin mostrarlo y los alumnos tienen que intentar identificarlo.
Una vez descubierto, podemos enseñar una fotografía y explicar brevemente de dónde procede y cómo se utiliza.
Esta actividad trabaja especialmente la escucha activa y la discriminación auditiva, dos aspectos fundamentales de la educación musical.
Además, descubrir instrumentos desconocidos suele despertar rápidamente la curiosidad de los niños.
3. Crear ritmos utilizando el cuerpo
¿Quién ha dicho que necesitamos instrumentos para hacer música?
Nuestro propio cuerpo puede convertirse en un instrumento.
Podemos utilizar:
- palmas;
- chasquidos;
- golpes suaves con los pies;
- palmadas en las piernas;
- sonidos con la voz.
El profesor puede comenzar creando un pequeño patrón rítmico y los alumnos deben repetirlo.
Por ejemplo:
Palma – palma – pierna – palma
Después podemos complicarlo poco a poco o dividir la clase en varios grupos para crear diferentes ritmos.
Un grupo puede mantener el pulso mientras otro realiza un patrón de percusión corporal.
Finalmente, todos pueden interpretar juntos el ritmo.
Esta actividad permite trabajar el pulso, el ritmo, la coordinación, la concentración y el trabajo en equipo sin necesidad de utilizar ningún instrumento.
Y tiene una ventaja importante: todos los alumnos pueden participar desde el primer momento.
4. Aprender una canción de otro lugar del mundo
Aprender canciones de diferentes países es una manera sencilla y divertida de acercar otras culturas al aula.
Podemos escoger una canción adecuada para la edad de los alumnos y trabajar diferentes aspectos:
- Su lugar de procedencia.
- El significado de la letra.
- El ritmo.
- Los instrumentos que aparecen.
- La forma de interpretarla.
- Algunos aspectos de la cultura relacionada con ella.
No se trata únicamente de memorizar una canción.
Podemos aprovecharla para explicar que la música es una forma de expresión presente en todas las culturas y que cada pueblo tiene sus propios estilos, ritmos e instrumentos.
Después podemos acompañar la canción con percusión corporal o con pequeños instrumentos elaborados por los propios alumnos.
Así conseguimos que la actividad sea mucho más participativa.
Una idea para ampliar la actividad
Después de aprender la canción, cada grupo puede investigar brevemente sobre el país de origen.
Pueden buscar información sobre su ubicación, su cultura, sus fiestas, sus instrumentos o sus bailes y compartirla con el resto de la clase.
De esta forma, una canción puede convertirse en el punto de partida de un pequeño proyecto interdisciplinar.
5. Hacer un viaje musical por el mundo
Esta puede ser la actividad final para reunir todo lo aprendido.
Las actividades musicales para el aula pueden convertirse en pequeñas experiencias de viaje cuando utilizamos canciones, ritmos e instrumentos de diferentes partes del mundo. Esta propuesta permite a los alumnos participar, escuchar y descubrir nuevas culturas mientras recorren distintos lugares a través de la música.
Imagina que el aula se convierte en una auténtica expedición musical.
Comenzamos nuestro viaje en un lugar del mundo y vamos haciendo diferentes paradas.
En cada una podemos:
- escuchar una música;
- conocer un instrumento;
- descubrir un ritmo;
- aprender algo sobre su cultura;
- cantar;
- bailar;
- participar en una pequeña actividad.
Por ejemplo, podemos comenzar en Nueva York con el rap, viajar hasta Jamaica para descubrir el reggae, continuar hasta Argentina para conocer el tango y terminar nuestro recorrido descubriendo otros estilos musicales.
Lo importante es que los alumnos no sean únicamente espectadores.
Deben participar en el viaje.
Pueden cantar, seguir ritmos, bailar, responder preguntas, descubrir instrumentos y convertirse en protagonistas de la experiencia.
De esta manera conseguimos que la música deje de ser algo que simplemente se escucha y se convierta en algo que se vive.
¿Por qué hacer actividades musicales en Primaria?
Las músicas del mundo ofrecen una oportunidad fantástica para trabajar la educación musical desde una perspectiva amplia.
Los alumnos descubren que existen diferentes formas de hacer música, diferentes instrumentos, diferentes ritmos y diferentes maneras de expresarse.
Además, este tipo de actividades permiten trabajar contenidos relacionados con:
- la escucha activa;
- el ritmo;
- el movimiento;
- la expresión corporal;
- la voz;
- los instrumentos;
- la creatividad;
- el trabajo en equipo;
- la diversidad cultural;
- la geografía.
La música puede convertirse así en una herramienta para aprender mientras se disfruta.
Una experiencia musical que sale del aula
Llevar todas estas experiencias a la práctica en el aula no siempre es sencillo. Por eso, complementar el trabajo de clase con una experiencia de música en directo puede ser una excelente manera de acercar las músicas del mundo a los alumnos.
Si quieres profundizar en cómo la música en directo puede complementar el aprendizaje, puedes leer también cómo un concierto didáctico transforma el aprendizaje musical en el aula.
Musicando por la Tierra es un concierto didáctico dirigido a alumnos de Primaria que convierte la música en un viaje alrededor del mundo.
Durante el espectáculo, los alumnos descubren diferentes estilos musicales e instrumentos y participan activamente cantando, bailando y haciendo música.
El viaje de Penta permite acercarse a diferentes lugares y estilos musicales, desde el rap de Nueva York hasta el reggae de Jamaica o el tango de Argentina.
Aprender música haciendo música
La educación musical tiene una enorme capacidad para despertar la curiosidad de los niños.
Cuando un alumno escucha un instrumento desconocido, sigue un ritmo, canta una canción o participa en una interpretación, deja de ser un simple espectador y pasa a formar parte de la experiencia.
Por eso, tanto dentro como fuera del aula, merece la pena buscar propuestas que permitan a los alumnos aprender música haciendo música.
¿Buscas una actividad musical para tu colegio?
Si buscas una actividad musical para colegios que permita a los alumnos de Primaria aprender, participar y descubrir músicas de diferentes partes del mundo, Musicando por la Tierra lleva esta experiencia directamente al centro educativo.
Es un concierto didáctico para colegios pensado para que los alumnos no sean solo espectadores, sino que canten, se muevan, escuchen y descubran diferentes culturas a través de la música.
👉 Descubre el concierto didáctico para colegios y cómo llevar Musicando por la Tierra a tu centro.
